3. Sin sentido y sin final
El hombre mata porque puede hacerlo. A veces hasta se destruye a sí mismo sin pensarlo. No es ninguna novedad. El "ser humano" utiliza armas, medios de comunicación o bancos mundiales para acabar con la paz que tanto le preocupa.
El hombre necesita seguridad y para ello se construye su propio mundo lleno de mentiras y contradicciones que le ayudan a no tirarse por la ventana cuando se despierta por la mañana de un día cualquiera y se da cuenta de que la muerte podría llamar en ese mismo instante a su puerta.
Porque el ser humano es el único ser vivo que sabe que un día desaparecerá entre la nada y el todo pero aún así sigue o decide seguir viviendo, a veces por pura monotonía y pereza. Otras veces por una sed de inmortalidad desmesurada.
Hasta el día de hoy la muerte es la única enfermedad para la que el ser humano no conoce el antídoto. Solamente existe el recuerdo que puede combatir la desaparición pero no puede hacer nada contra la ausencia ¿Hay algo más desgarrador que matar a tu propia familia? Aunque solo sea pensarlo ¿No es extremademente enfermizo? Quizás lo sea tanto cómo intentar hacer feliz a todos o no saber lo que uno quiere. Las personas aburridas y las que no saben lo que quieren, son las más peligrosas de este mundo.
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